










Desde pequeño estudié música. En la adolescencia, con papás recién divorciados, me volví inseguro y tímido (lo cual se reflejaba notablemente en mi encorvada postura corporal). Viajé a cursar la licenciatura de cello en el London College of Music, y me titulé, aunque las presiones de la escuela redujeron mi placer por tocar. Lo que agradezco es que en esa escuela conocí la Técnica Alexander. Fue en la formación de tres años para certificarme como profesor de Técnica Alexander —en el Constructive Teaching Centre, Londres— donde sucedió mi gran transformación, tanto a nivel corporal como mental y emocional.
Ahora soy miembro de la Asociación de Profesores de Técnica Alexander de México (APTAM) y llevo 26 años ayudando a otros a habitar su cuerpo.
He dado talleres en instituciones como el Sistema Nacional de Fomento Musical, la Facultad de Música de la UNAM, el Conservatorio Nacional de Música, el Centro Nacional de las Artes, los Grupos Artísticos del INBAL, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, la Orquesta Sinfónica de Michoacán, Fermatta, SIVAM, Guitar Craft, CEUVOZ, el Instituto Mexicano de la Radio, entre muchas otras. A nivel internacional he impartido talleres en Inglaterra, Suiza, Alemania y Venezuela.
También estoy certificado como formador de Comunicación No Violenta, mi otra gran pasión.
