
Quiero compartirte un tesorito al que yo llegué por desesperación: hace dos años y nueve meses nació mi bebé Quetzalli, y a partir de ahí la maternidad despertó mi caja de pandora: todos los males aparecieron y no encontraba consuelo. Sentía enojo, tristeza, frustración, depresión a mil. «¡Madre mía! ¡Ya basta!»
Ya sabes, probé DE TO-DO, y muchas cosas me ayudaron como parte de un proceso a largo plazo. Algo que me daba paz y claridad era darme un tiempo para ubicar mis sentimientos y necesidades, pero las emociones reincidían como Golliat, ya que sanar una herida lleva tiempo y yo necesitaba algo efectivo al instante, mientras sanaba mi oscuridad. En un taller al que fui, como un extra, nos recomendaron unas respiraciones para trabajar con emociones intensas. La verdad a mí me dio un poco de hueva (perdón por la palabra), pero decidí que si iba a probarlo sería con fe.
¡No manches! Encontré uno de los regalos más exquisitos.
¿Me falta algo?… Ah sí: ¿el tesorito verdad?
El cuerpo físico no está diseñado para digerir emociones como el enojo, la ansiedad, etc., por lo que las guarda en algún lugar, y es necesario liberarnos de ellas de forma consciente, ya que pueden incluso llegar a generarnos enfermedades. Los pulmones son los únicos órganos que están diseñados para liberar estas emociones y transmutarlas. Hay varias técnicas de respiración para lograrlo, esta es una de ellas. Hazla solo si resuena contigo y si crees en ella. Un ejercicio funciona solo si el cerebro cree en él.
Antes de hacerla toma un ratito para darles aceptación incondicional a tus sentimientos y para identificar las necesidades que se están expresando a través de ellos: ¿Necesitas seguridad?… ¿Te sientes así porque valoras la honestidad?… ¿Te importan las vidas de otras personas?… ¿Necesitas cuidarte a ti mismo?… ¿Qué estás necesitando?…
Ahora sí: con los ojos cerrados y sentado en una silla con la espalda recta y los pies en ángulo de 90°, o sentado en posición de loto, haz estas respiraciones sólo por la nariz, sigue esta secuencia:
No tengas dudas mentales, cuando lo hagas deja que tu cuerpo sabiamente te guíe, lo que haga estará bien.
En cualquier momento en que tengas emociones intensas, darte tiempo para respirar te ayudará a estar más disponible para atender todo eso que es tan importante para ti.